Sergio Makaroff
     

Guay del Uruguay

Por Sergio Makaroff
Hace unos cuantos años que actúo y grabo con el mismo baterista, Daniel Levy. Es un tipo macanudo, toca de puta madre, es puntual y....es uruguayo. Los músicos argentinos aprendemos pronto que nuestros colegas de la otra orilla del Río de la Plata tienen algo muy especial.

Uruguay es un país chiquito con un montón de músicos increíbles. Encajado entre dos gigantes, Brasil y Argentina, parece que ese hecho funcionara como un estímulo extra para reforzar su propia personalidad. Comparten la herencia africana con Brasil y la tristeza milonguera con Argentina, pero son mucho más que un promedio de las carácterísticas de sus macro vecinos. La música uruguaya es un mundo aparte, un mundo candombero en el que hay que zambullirse de cabeza para disfrutar y disfrutar.

Cuando tenía 14 ó 15 años ví a Los Shakers en directo y eso cambió mi vida. Hugo, Osvaldo, Caio y Pelín. Olvidaré sus nombres cuando no recuerde a John, Paul, George y Ringo. Estaban influenciados por los de Liverpool, sí, pero el que crea que es fácil componer un repertorio que suene beatlesco, pero sin copiar, que se ponga y lo haga. Los Shakers –musicazos- tocaban y cantaban que daba miedo. Hugo y Osvaldo son los legendarios hermanos Fattoruso, de larga trayectoria y profusas incursiones en el candombe fusión, el jazz rock y qué sé yo cuántos palos más.

En esos tiempos los discos de Los Shakers tenían para muchos iniciados rioplatenses el mismo valor que los de cualquier gloria anglosajona.

También compré por ese entonces un single de Los Mockers, otro gran grupo uruguayo en el que militaba Esteban Hirchfeld. Colaboré con este talentoso teclista cuando me acompañaban Los Rápidos. Esteban pasó años con Gabinete Caligari y sigue tocando, produciendo y haciendo mil cosas. Recientemente se encargó de la dirección musical del álbum solista de Jaime Urrutia, esa joya.

Conocí a Rubén Rada cuando ambos integrábamos el elenco de la comedia musical Hair. Hoy es quizá el cantante y compositor más popular de Uruguay. Cada vez que voy a Buenos Aires amplío mi creciente colección de discos suyos: no pararé hasta tenerlos todos. ¡Qué grande es el negro Rada!

Por supuesto que hay que hacerse con el Grandes Éxitos de Jaime Roos, un cantautor formidable, a caballo entre el folklore y el rock. Mejor aún será agenciarse su discografía completa y unas cuantas antologías de candombe y de murga y la obra de Alfredo Zitarrosa y Los Olimareños y...

Dejo para el final a mi artista uruguayo favorito, un auténtico genio: Jorge Drexler. Opino que no hay en el mundo –hoy por hoy- un cantante y compositor más inspirado. ¡Y cómo toca la guitarra el Dr. Drexler! Claro que es una mera cuestión de gustos, pero quiero que quede constancia del mío.

Por supuesto que todos tenéis mi último álbum y entonces sabéis que podré contarle a mis nietos que yo, una vez, canté con Jorge Drexler.